La agricultura de los siglos XX y XXI se está convirtiendo cada vez más en una cuestión ecológica y, además, social.
Tecnologizada, regulada y comercializada, carece de impulsos renovadores de la cultura y emancipa al ser humano de la naturaleza que lo rodea.
Sin embargo, en las características esenciales de la agricultura biodinámica encontramos el potencial pionero para restablecer las relaciones con lo esencial de nuestro entorno, desarrollar un sentido de la justicia basado en la confianza a través de la formación de comunidades y superar precisamente esa brecha de emancipación con la ayuda de la cooperación asociativa. Puede surgir una agricultura del futuro, un arte de la agricultura.
Manfred Klett, decano del movimiento biodinámico, presenta en este libro el resumen de la obra de toda su vida. Es una invitación a las generaciones futuras a aprovechar el potencial del arte de la agricultura y a asumir la tarea socialmente creativa de la agricultura biodinámica.
